El arte de amargarse la vida

Un borracho está buscando con afán debajo de un farol. Se acerca un policía y le pregunta qué ha perdido. El hombre responde: “Mi llave..” Ahora son dos los que buscan. Al fin, el policía pregunta al hombre si está seguro de haber perdido la llave precisamente aquí. Éste responde: “No, aquí no, sino allí detrás, pero allí está demasiado oscuro”.

Esta historieta la incluye Paul Watzlawick en el libro ‘El arte de amargarse la vida’. Es una bocanada de aire fresco tras el bombardeo de libros de autoayuda sobre cómo alcanzar la felicidad. El autor pretende mostrarnos en forma de sátira cómo nos las arreglamos para amargarnos cada momento de nuestra existencia, es el arte de la infelicidad. En su libro nos propone un ejercicio práctico sobre cómo buscamos motivos para amargarnos:

Sentado en tu silla, cierra los ojos y lleva la atención a tus zapatos. En poco tiempo notarás lo incómodo que es estar calzado. Independientemente de lo bien que te quedasen hasta ahora, en este momento comenzarás a notar zonas donde se ciñen demasiado, y sensaciones de malestar como frío, calor, dedos encogidos, rozamientos, etc. Practica hasta que el hecho de llevar zapatos se vuelva decididamente poco cómodo. Sal a la calle, cómprate otro calzado y date cuenta de que, aunque te quedaba perfecto en la tienda, en poco tiempo te ocasiona el mismo malestar.

Paul Watzlawick: “El arte de amargarse la vida”. Barcelona, Herder, 1989

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